Del diccionario de Filosofía de Ferrater i Mora (1979), (Diccionario de Filosofía. Madrid: Alianza Editorial. Tomo tercero, p. 2143-2147) quiero destacar sobre todo un aspecto: se iguala naturalismo con materialismo. En este sentido, se afirma que el dualismo cartesiano es punto de partida de los planteamientos naturalistas y materialistas actuales. Lo material, en este sentido, se confunde con lo corpóreo. Esta idea se ilustra a partir, sobre todo, del libro El hombre Máquina, de La Mettrie. En él, se pretende superar el dualismo cartesiano diciendo que en el hombre todo lo que hay es corpóreo y su funcionamiento es mecánico. En un sentido más básico, sin embargo, materialismo también ha querido significar que todo lo que existe tiene como base lo físico-químico o se ha generado a partir de ello. En este sentido, el materialismo se ha presentado con una tendencia explicativa reduccionista, presente tanto en la filosofía como en la ciencia.
De las lecturas posibles sobre estos temas, me parece destacable la crítica de Bunge (1981), en Materialismo y Ciencia (Barcelona: Ariel), a la concepción de la psique que ha promocionado el materialismo. Dice: «la hipótesis central de toda teoría materialista de la mente es que lo mental es función del sistema nervioso» (p.98). Y me parece destacable porque el llamado pensamiento progresista, que se generó a partir del marxismo, ha partido de este postulado y se ha sumado al pensamiento médico-biologista actual, por el cual todos los fenómenos humanos son explicables, en último término, como reacciones físico-químicas ligadas a las características genéticas de cada individuo. Es decir, se han sumado ideologías que favorecen el reduccionismo explicativo que consiste en explicar lo psíquico por lo biológico y lo biológico por lo físico-químico. Creo que esto es relevante porque, aunque un materialismo más refinado admite niveles funcionales en lo natural, ha permanecido una tendencia que ha tendido a reducir explicativamente todos los niveles a uno, o a decir que éste fue el primero y, en consecuencia, que de él surgió todo. Este nivel es el material o físico-químico.
He leído en algún sitio que Auguste Comte decía que el materialismo consistía en explicar lo superior por lo inferior. Este es el tema: materialismo es un concepto que conlleva la idea de que todo es material y que, aunque admita complejidad y multifuncionalidad, todo se reduce a lo material. Naturalismo, en cambio, ni denota ni connota reducción. Por eso creo que es un concepto mejor, como descriptor de una concepción científica y filosófica general. Otra cosa es que se acepte que los diferentes niveles funcionales existentes en la naturaleza, tienen su base material primera en los fenómenos materiales o físico-químicos, cosa que no significa que se expliquen suficientemente por ellos.
Josep Roca i Balasch
De las lecturas posibles sobre estos temas, me parece destacable la crítica de Bunge (1981), en Materialismo y Ciencia (Barcelona: Ariel), a la concepción de la psique que ha promocionado el materialismo. Dice: «la hipótesis central de toda teoría materialista de la mente es que lo mental es función del sistema nervioso» (p.98). Y me parece destacable porque el llamado pensamiento progresista, que se generó a partir del marxismo, ha partido de este postulado y se ha sumado al pensamiento médico-biologista actual, por el cual todos los fenómenos humanos son explicables, en último término, como reacciones físico-químicas ligadas a las características genéticas de cada individuo. Es decir, se han sumado ideologías que favorecen el reduccionismo explicativo que consiste en explicar lo psíquico por lo biológico y lo biológico por lo físico-químico. Creo que esto es relevante porque, aunque un materialismo más refinado admite niveles funcionales en lo natural, ha permanecido una tendencia que ha tendido a reducir explicativamente todos los niveles a uno, o a decir que éste fue el primero y, en consecuencia, que de él surgió todo. Este nivel es el material o físico-químico.
He leído en algún sitio que Auguste Comte decía que el materialismo consistía en explicar lo superior por lo inferior. Este es el tema: materialismo es un concepto que conlleva la idea de que todo es material y que, aunque admita complejidad y multifuncionalidad, todo se reduce a lo material. Naturalismo, en cambio, ni denota ni connota reducción. Por eso creo que es un concepto mejor, como descriptor de una concepción científica y filosófica general. Otra cosa es que se acepte que los diferentes niveles funcionales existentes en la naturaleza, tienen su base material primera en los fenómenos materiales o físico-químicos, cosa que no significa que se expliquen suficientemente por ellos.
Josep Roca i Balasch
5 comentarios:
Considero muy pertinente la distinción señalada por el Dr. Roca entre naturalismo y materialismo. Si bien, el materialismo ofrece un avance al dejar totalmente de lado los conceptos trascendentales, represnta una forma de reduccionismo al considerar como única dimensión de lo natural a lo material.
En este último sentido, es destacable el trabajo naturalista realizado por Aristóteles en el que se reconocen distintos niveles de organización en la naturaleza, niveles que se diferencian, no por la cantidad de elementos involucrados en la organización, sino por la cualidad de los elementos partícipes de ésta.
Como muestra de lo anterior, y por contraintuitivo que parezca a primera vista, desde una perspectiva Aristotélica, es perfectamente "natural" hablar de interacciones entre "inmateriales".
Alejandro, ¿puedes ahondar un poco más en tu visión de lo "inmaterial"?.
En este tema siempre me gusta traer a colación la diferenciación entre causas necesarias y suficiente.
En este modo, el sustrato material sería siempre necesario pero no suficiente para explicar los eventos psicológicos.
Leyendo a Roca parece que vaya por aquí también. Es por eso que es necesario conocer la concepción de lo inmaterial.
Desde mi perspectiva el evento psicológico sería de naturaleza relacional (por ende "inmaterial" amén de otras características cual pueda ser por ejemplo la sincronía). Sin embargo le hace falta el sustrato material el cual no es baladí si se piensa en términos de "setting events" Kantorianos o las Operaciones de Establecimiento a la Keller & Schoenfeld o más modernamente a la Jack Michael (aunque la primera no sea exactamente idéntica a la segunda).
Releyendo ahora mi mensaje puede parecer incongruente.
El sustrato material es necesario y los "setting events" (traducidos como "disposicionales", algo que nunca me agradó demasiado) inciden en los aspectos motivacionales no siendo eventos psicológicos, ni necesariamente y en todos los casos, elementos materiales.
Volviendo al tema lo que me resulta de interés es la contraposición de la cosificación y las relaciones (de toda índole).
Un punto de interés al respecto es también el localizacionismo que genera una visión cosificadora y que no se da en una interrelación.
Apreciado Jorge Campo,
Respecto a tu primer comentario. Coincido plenamente contigo en que no puede tener lugar lo psicolóico sin una base material. Respecto a mi omentario de los inmateriales en Aristóteles ahondaré un poco, refiriendo mi apunte al cao específico de lo que algunos han llamado "pensamiento".
En De anima Aristóteles describe tres distintos tipos de relación o interacción entre los seres vivos y otros seres, sean o no vivos: a) interacción con otro ser al que asimila, es decir, del que se nutre, b) interacción con otro ser sin asimilarlo pero afectando su materia (i.e. quemando, rompiendo, golpeando), y c) interacción con otro ser, no en términos de su materia, sino en términos de su forma, es decir, interacción con inmateriales. Respecto a este último tipo de interacción Aristóteles (1978) señala: “tratándose de seres inmateriales lo que intelige y lo intelegido se identifica” (p.233). En otras palabras, tratándose de seres que no tienen materia, sino sólo forma lo que se intelige y lo intelegido son lo mismo. Pero ¿qué significa seres que no tienen materia? Los seres inmateriales no son para Aristóteles ni fantasmas, ni homúnculos; simplemente son seres que sólo existen como palabra, como referencia, por lo tanto no tienen una existencia separada del que los nombra.
Esta postura sobre los inmateriales difiere de la de Platón (1980), quien otorga a los inmateriales una existencia separada del que lo intelige en la forma de ideas o formas puras con existencia propia en el mundo de los ideales. El razonamiento de Platón es el siguiente, dado que los entes inmateriales (ideas) son cosas con las que un ser se relaciona, al no tener materia, no son susceptibles de ser sentidos, por lo tanto algo del individuo que sea de su misma naturaleza ha de conocerlos: el alma. Estas dos concepciones sobre los inmateriales y de cómo nos relacionamos con ellos, son el fundamento de dos grandes perspectivas sobre lo que posteriormente otros llamarán pensamiento, cognición, etc.
Descartes (1976), señala que el cuerpo se relaciona con otros cuerpos mecánicamente, y siguiendo a Platón (1980), apunta que el alma no se relaciona con los cuerpos sino con entidades inmateriales, con representaciones icónicas de las cosas, es decir, con ideas; de esta forma la materia de acción del cuerpo son otros cuerpos, mientras la materia de acción del alma son las ideas, y operar con ideas es pensar; el pensar se constituye así en una relación entre inmateriales.
Desde una perspectiva Aristotélica el pensamiento no es una relación con inmateriales, en el sentido platónico, sino una relación lingüística, existe X sólo como concepto cuando le nombro o uso en mi relación con otros seres. El pensamiento es una interacción con inmateriales, nótese la diferencia entre “con” y “entre”, esta interacción tiene lugar gracias a la mediación de comportamiento igualmente inmaterial, es decir, lingüístico. Por ello, el que intelige, es decir, el ser que interactúa con los inmateriales y lo intelegido, o sea, los inmateriales con los que interactúa, se hacen uno mismo.
El concepto de material significa “aquello que ocupa espacio”. Éste es el sentido primitivo y básico. En alguna definición se dice que lo material es lo que tiene masa. Pero como hay fenómenos físicos sin masa, ya no se da este sentido y queda el de ocupar espacio. La “res extensa” de Descartes es eso: la cosa que ocupa espacio, lo material, otra vez. La “res cogitans” es lo inmaterial que se predica solamente de los sujetos humanos.
Está bien volver a Aristóteles. Me gusta hacerlo no leyéndolo directamente sino posteriormente a la introducción que los estudiosos han hecho del contexto cultural y del sentido de las palabras en la Grecia clásica. Uno de estos estudiosos es Eusebi Colomer quien, en su prólogo a textos psicológicos de Aristóteles, dice textualmente respecto del tema que nos ocupa: “Por eso Aristóteles desplaza las ideas platónicas de su trascendencia y las introduce a modo de formas inteligibles inmanentes en la materia sensible. En lugar de separar, como Platón, dos mundos, el inteligible y el sensible, Aristóteles asume la separación al interior del único mundo, el sensible, pero su trama es inteligible” (Colomer, E. 1981; Introducción a Psicología. Barcelona: Laia)
Cuando Kantor, en sus escritos sobre ciencia y psicología, afirmaba que lo material era conmutativo y lo biológico reactivo, estaba actuando con la ideología aristotélica: el mundo material está ahí, está claro, pero su trama es inteligible. Esto es: lo material que ocupa espacio funciona como conmutación, intercambio de energía con o sin transformación —química y física, respectivamente— de los elementos participantes. Materia y conmutación son la dualidad de mudos inmanentes en lo natural.
Cuando hablas de lo biológico, se confunde normalmente cuerpo con organismo. Esta confusión es promocionada por los materialistas. Pero ante la evidencia de que la vida no es lo mismo que la materia —sólo hay que mirar lo que sucede cuando se muere un individuo—, los naturalistas como Kantor dicen que lo que vuelve inteligible al ser organismo es la reactividad, entendida como una funcionalidad distinta a la mera conmutación física. A lo que me ha parecido congruente añadir que lo psicológico es asociativo —Kantor decía “ajustativo” y no era congruente, porque éste es un término finalista que no define la forma funcional psíquica— y lo social, convencional.
Todo es material o extenso pero el objetivo de la ciencia es mostrar su trama funcional. El naturalismo es eso: asumir la dualidad material y funcional de lo natural. Creo que el apartado que sigue dedicado a Ryle, puede ayudar a asumir eso.
Publicar un comentario en la entrada
Blogger ha impuesto un límite de 4.088 caracteres por comentario, espacios incluidos.
Los comentarios anónimos no serán publicados..
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.